La nueva película de Denzel Washington nos traslada a un mundo postapocaliptico -como en La Carretera-, donde un peregrino de pocas palabras -como en La Carretera- transporta una carga valiosa y extraña -como en La Carretera-. Si bien desde mi punto de vista El libro de Eli es mucho más entretenida que la película basada en la novela de McCarthy, no hay menos que darse cuenta de que ésta producción se aprovecha del éxito de la anterior para presentarnos una situación parecida. En este caso el solitatio vagabundo transporta un poderoso libro, deseado por Carniege -Gary Oldman- líder de un pueblo reconstruido. Eli, obligado a cumplir su misión, se enfrentará al líder y a sus súbditos por el manuscrito.
Este principio recordará a mucho a un western clásico, situado en el futuro pero con todos los toques necesarios. Un pueblo en el desierto, un llanero solitario, la chica del jefe que se interesa por el protagonista… sin embargo todos éstos elementos que prometían una entretenida película de acción se van al traste cuando se descubre qué es ese libro. Una biblia. Y ahí es donde el argumento se convierte en una aleccionamiento de las dos caras de la religión, Eli busca ofrecer la palabra de Dios para dar esperanzas a una humanidad devastada -parecido a lo que prometía constantemente el padre en La Carretera a su hijo de cuál era su misión (llevar el fuego)-, por otro lado Carniege pretende usar la Biblia para controlar los corazones de la gente débil y desesperada. Una refleixón que no lleva a ninguna parte, en mi opinión.
En cuanto a los actores, Denzel Washington vuelve a hacer de Denzel Washington, papel que interpreta de maravilla ya que durante toda su carrera lo ha estado practicando. No sabe hacer otra cosa, pero al menos ésta la hace bien. Gary Oldman por su parte lo hace bien, se le nota muy cómodo en el papel de villano sin escrúpulos y deja buen sabor de boca.
Sinceramente es una película que se deja ver bastante bien, pero la “reflexión” teológica que ofrece es bastante burda, por no hablar del gran giro final, técnica que cada vez se usa más y que creo que solo me ha gustado en una o dos ocasiones, y que en éste caso te deja tremendamente frio y con el pensamiento de que te acaban de tomar el pelo.
4 comentaris
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A mí no me gusta Denzel Washington ni cuando hace de sí mismo.
Pero no puedes negar que hace de si mismo muy bien xD
Escribes tan bien, Little John…
Ou zankiou!