La nueva película de Louis Leterrier es un remake de la película homónima de 1981 en la que Perseo (Sam Worthington) un niño de un pasado poco claro se ve envuelto en el enfrentamiento entre hombres y dioses que acaba con la muerte de su familia. Esto le obliga a involucrarse en un desesperado intento de salvar a los hombres. A pesar de diversos defectos lo cierto es que es muy entretenida. Durante los casi 110 minutos de metraje no dejan de sucederse escenas intensas de acción, lo que nos evitará sumirnos en la modorra. Eso si, esos 110 minutos deben ser vistos con total cinismo, o la película se nos hará eterna.
Furia de Titanes tiene tres grandes puntos flacos: los diálogos, los vestuarios, y los monstruos. De lo primero hay poco que decir. Poco bueno, en realidad. Una consecución de frases cliché superguays que quedarán fetén en los trailers y en la cabeza de los guionistas, pero que suenan no solo forzadas, sino también parideras durante el film. Su punto bueno es que tomándoselo con filosofía la verdad es que te ries un rato largo -de hecho, yo me he partido en el cine gracias a esto-.
En cuanto al vestuario… menudo horror. No sé que imágen tenían de los griegos -humanos, dioses y semidioses- pero está claro que ninguna buena. Los dioses -especialmente Liam Neeson como Zeus- parecen los Caballeros del Zodiaco. Un auténtico espanto a todos los niveles. Y los humanos tampoco se libran, el héroe es el único hombre de la película sin sombra de ojos ni un peinado digno de una silla eléctrica. Deberían replantearse muy seriamente darles estas pintas a los personajes ¿Cómo me voy a tomar en serio nada dónde se vea a un Zeus o un Hades como éstos?
Pasando ya al punto final… los monstruos. No voy a revelar muchas cosas, pero solo decir que quitando a la Medusa, mucho ruido y pocas nueces. Un cero en susto para los bichos de la película.
En fin, los guionistas no se han trabajado nada la historia. Llegados a un punto han decidido tirar por la vía fácil. Y otra cosa más, hay momentos en los que no se ve un carajo. Maldita manía de poner bajo contraste, que es todo negro. Y en el duelo con la Medusa, donde hay lava a montones, se hace aun más complicado. ¿Tan difícil es poner un cielo azul bonito? No es tan intimidante pero al menos ves algo… Resumiendo, que la película se deja ver -de verdad- pero si vais con la mentalidad apropiada, o lo pasareis mal. Muy mal.
¿Caballeros del Zodiaco o Dioses del Olimpo?
31 març 2010
Categories: Acción, Aventuras, Fantástico . Etiquetes:liam neeson, Ralph Fiennes, sam worthingon . Autor/a: juandecard . Comentaris: 1 comentari